Los obispos piden la paz en el 75 aniversario del ataque de Hiroshima y Nagasaki

WASHINGTON DC, 14 de julio. 20 / 10:30 am (ACI).- En vista del 75 aniversario de los ataques atómicos contra las ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki, la Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos (USCCB) instó a los fieles a reunirse en oración y participar en la celebración de misas por la paz.

En una declaración, el Comité de Justicia y Paz Internacionales de la USCCB dijo que desde la visita de San Juan Pablo II a Japón en 1981, la Iglesia ha celebrado diez días de oración por la paz cada año e instó a todos los católicos e individuos de buena voluntad a unirse a esta celebración el 9 de agosto.

La bomba nuclear «Little Boy» cayó sobre Hiroshima el 6 de agosto de 1945, Festival de la Transfiguración, y tres días después, el 9 de agosto, Nagasaki fue destruida por la bomba «Gordo».

Unas 246.000 personas murieron en los dos ataques, la mitad en el momento de la bomba y el resto en las semanas siguientes debido a los efectos de la radiación.

Los obispos lamentaron que el siglo XXI siga siendo testigo de conflictos geopolíticos, «armas cada vez más sofisticadas y la erosión de las estructuras internacionales de control de armas», y renovaron su llamamiento a un progreso urgente en el desarme nuclear.

«La Iglesia en los Estados Unidos proclama su llamada y humilde oración por la paz en nuestro mundo, que es un don de Dios a través del sacrificio salvíficos de Jesucristo», agregaron.

Además, recordaron las palabras del Papa Francisco durante su visita apostólica a Japón en noviembre del año pasado, en las que subrayó que la aspiración de toda persona es un mundo en paz, libre de armas nucleares y que la respuesta contra la amenaza de guerra debe ser «conjunta y concertada».

Debe ser «inspirado por el arduo pero constante esfuerzo por generar confianza mutua y superar el actual clima de desconfianza», añadió.

Asimismo, recordaron que, como Comité de Justicia y Paz Internacional, reafirman el llamado del Santo Padre a renovar los esfuerzos para lograr un mundo en paz y justicia que «no se base en el miedo o la amenaza de la aniquilación nuclear, sino en la justicia y la solidaridad humana».

«El miedo, la desconfianza y el conflicto deben ser suplantados por nuestro compromiso conjunto, fe y oración, que la paz y la justicia ahora y para siempre», concluyeron.

La USCCB ha puesto a disposición de los fieles recursos para «estudio, oración y acción» para estos 75 años del ataque a Hiroshima y Nagasaki, recordado los días 6 y 9 de agosto.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *